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Quienes Somos

Somos la Orden de los Caballeros Templarios de Chile, Nos encontramos organizados jurídicamente como la Asociación “Ordo Pauperes Commilitones Christi Templique Solomonici”, inscrita bajo el número 152175, de 12 de noviembre de 2013, de la República de Chile.
Contamos con legítimo Fons Honorum otorgado por la Casa Real de Tanna, mediante el Decreto N° 192/18, de 12 de octubre de año 2011 –día de la festividad de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, Patrona de la Hispanidad-, declarándonos de interés público y social. Se trata de aquella Casa ex Reinante que representa la Monarquía que gobernó sobre el territorio correspondiente a la actual República de Vanuatu durante el año 1974.
Además, S.A.E. Fr.+++ Fernando Pinto Pereira de Sousa Fontes, decide constituirnos como la Representación Oficial de la OSMTH-Porto en Chile, con fecha 20 de agosto de 2013, día de San Bernardo.

Somos una hermandad tradicional de caballería cristiana, estamos unidos por el crecimiento espiritual, cultivo de la historia, la tradición y la acción solidaria.
Nuestro Prior General es Fr.++ Francesco Ramírez, elegido democráticamente, quien nos conduce y guía en cumplimiento de nuestros principios y misiones aunadas de todos los Templarios del territorio nacional. Nuestra institución tiene por misión difundir y expandir los ideales y principios de la Caballería Cristiana y de la Orden del Temple, la práctica del humanismo Cristiano en su más puro origen y la tolerancia para con todas las creencias religiosas que no constituyan sectas. Los miembros de nuestra fraternidad, realizan sus tareas poniendo todo el rigor en cada una de sus acciones, teniendo en cuenta que son Soldados de Cristo. Llevando a cabo su labor a lo largo de todo el territorio nacional. Nuestro accionar no depende de criterios políticos ni étnicos, por lo tanto, trabajamos para el desarrollo de una hermandad Cristiana velando por la fe, la moralidad y la superación intelectual y espiritual.
Nuestra Orden en Chile propende a la unidad y cooperación de todos los hermanos Templarios del Orbe, sin distinción de obediencia y en alineación con la OSMTH-Porto. No tenemos ni estableceremos nunca ninguna relación con “Pseudo Iglesias Templarias” o “Sectas Templarias Híbridas”, usurpando el buen nombre de nuestra Orden, intentando hoy abrirse paso en el país y en el extranjero, sin base ni fortaleza fraterna, religiosa y/o espiritual, por medio de constructos y armados eclesiásticos falsos, logrando sólo confundir a la población en cuanto al verdadero significado la Orden del Temple. Los combates que luchamos hoy, los Pobres Caballeros de Cristo, son en defensa de la justicia, los principios y valores Cristianos de nuestra sociedad, con apego a la Ley y a la Paz. Siempre conscientes de que la Familia es la base de la sociedad.

Creemos en Dios

Creador de todas las cosas temporales, espirituales y eternas; en Cristo, Nuestro Señor Jesús y Nuestra Señora

Defensa

Protegemos a débiles, indefensos y necesitados con Justicia

Lucha

Luchamos para superar el materialismo, la impiedad y la tiranía en el mundo moderno




Fraternidad

Consideramos a las Damas y Caballeros de la Orden, sin distinción de obediencia, en igualdad como Hermanos en Cristo

Lealtad

Luchamos por evitar el rumor, la murmuración y la maledicencia y defendemos la Verdad, respetando la palabra empeñada.

Autoridad

Asumimos con responsabilidad la Autoridad así como aceptamos la noble Obediencia en tanto y en cuanto no se oponga a los presentes Principios

Historia

"Un nuevo género de milicia ha nacido, desconocido en siglos pasados, destinado a pelear sin tregua un doble combate, contra la carne y la sangre y contra los espíritus malignos que pueblan los aires. Intrépido y bravo soldado aquel que, mientras reviste su cuerpo con coraza de acero, guarece su alma bajo la loriga de la fe; puede gozar de completa seguridad, porque pertrechando con estas dobles armas defensivas, no ha de temer ni a los hombres ni a los demonios. He aquí los hombres fuertes que el Señor ha ido eligiendo desde un confín a otro del mundo, entre los más bravos de Israel para hacerlos su escolta, a fin de guardar el lecho del verdadero Salomón". (De Laudae Novae Militiae, San Bernardo de Claraval).
NON NOBIS DOMINE NON NOBIS SED NOMINI TUO DA GLORIAM
Historia Universal ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO Y DEL TEMPLO DEL REY SALOMÓN
Nos debemos al insigne monje cisterciense San Bernardo de Claraval, impulsor del culto a la Virgen María en el Cristianismo, y de la expresión "Nuestra Señora", a imagen de la Caballería. Jerusalén, año del Señor de 1118. En un comienzo, nuestros fundadores fueron nueve caballeros francos, quienes se unieron con la misión de cuidar los caminos que conducían a Tierra Santa, para proteger a los peregrinos de los asaltantes. Así, el Rey Balduino II, poco después, nos entregó como alojamiento una parte de lo que fue el Templo de Salomón, de ahí que se nos conociera como CABALLEROS TEMPLARIOS. Frente al Patriarca Teocleto 66° sucesor de la línea de San Juan, nuestros hermanos cumplieron, con los tres votos monacales: obediencia, pobreza y castidad.
Nueve años después (San) Bernardo logra concitar un concilio en la ciudad de Troyes (actual Francia), la Orden es reconocida en forma oficial por la Iglesia Católica Romana, ocasión en que se la exime de toda dependencia, con excepción de la Papal. El propio Bernardo elabora nuestras reglas. Adquirimos el manto blanco del Cister y unos años después, se nos autoriza a exhibir la cruz roja de ocho puntas sobre el lado izquierdo de nuestros mantos. A partir de ese instante y como monjes guerreros, nos involucramos de lleno en las cruzadas, tanto en Tierra Santa como en España. El propio San Bernardo escribirá un texto denominado "Loa a la Nueva Milicia", destacando la diferencia entre los caballeros de la milicia de Cristo y la caballería secular. De ahí extraemos lo siguiente: "Un nuevo género de milicia ha nacido, desconocido en siglos pasados, destinado a pelear sin tregua un doble combate, contra la carne y la sangre y contra los espíritus malignos que pueblan los aires. Intrépido y bravo soldado aquel que, mientras reviste su cuerpo con coraza de acero, guarece su alma bajo la loriga de la fe; puede gozar de completa seguridad, porque pertrechando con estas dobles armas defensivas, no ha de temer ni a los hombres ni a los demonios. He aquí los hombres fuertes que el Señor ha ido eligiendo desde un confín a otro del mundo, entre los más bravos de Israel para hacerlos su escolta, a fin de guardar el lecho del verdadero Salomón". (De Laudae Novae Militiae, San Bernardo de Claraval).
Nuestra presencia en Medio Oriente nos permitió tomar contacto con otras culturas, especialmente la islámica y judía, que sin duda incorporamos. Así, comienza la búsqueda del conocimiento ancestral que lleva a la Orden a ser la gran constructora de la época. Paralelamente, nuestro crecimiento económico alcanzó estándares impresionantes, comenzamos a utilizar la letra de cambio, transformándonos en los grandes banqueros de la Edad Media. A fines del siglo XIII, nuestro ingreso era equivalente a unos dos millones y medio de libras esterlinas actuales, superior al de cualquier estado europeo de esos días.
Durante la Edad Media, nuestros hermanos transformaron la construcción románica en gótica. De esa forma, intervinieron, en la edificación de alrededor de 70 catedrales. Para lo anterior, nuestra Orden protegió a muchos albañiles y artesanos. Por esos años logramos también armar nuestra propia flota naval y abrir rutas al comercio. Después de la caída de San Juan de Acre (1291), nos retiramos a Chipre, desde ahí nuestro Gran Maestre, Fr.+++ Jacques de Molay, fue llamado por el Papa Clemente V a instancias del Rey de Francia, Felipe el Hermoso, desplazándose con algunas riquezas templarias a París.
Francia, año del Señor de 1307, madrugada del viernes 13 de octubre. Nuestros hermanos franceses son detenidos por orden del monarca de dicho país, quien, junto a su colaborador, Guillerme de Nogaret, impulsó una confabulación para apoderarse de los bienes de nuestra Orden. Con ese propósito, arranca falsas confesiones mediante compra o tortura y acusa al Temple de los más infames y horrendos crímenes. El Papa Clemente V, un hombre de débil carácter y quien se encontraba enfermo, tras una pequeña resistencia, finalmente cede a las presiones del monarca y junto con disolver la Orden, no impide que Jaques de Molay sea quemado el 18 de marzo de 1314.
Tras su disolución, tanto los caballeros templarios como sus bienes, pasaron a formar parte de distintas órdenes, dependiendo del territorio, entre las cuales encontramos, a modo de ejemplo: Orden de Cristo, Orden Hospitalaria, Orden Teutónica, Orden de Montesa, además de perpetuarse en varias sociedades secretas y otras cofradías de constructores con reminiscencias Templarias.
No obstante haber desaparecido la orden original, ella es refundada en el año 1804 bajo el nombre Ordo Supremus Militaris Templi Hierosolymitani (OSMTH), como una continuadora espiritual de la primigenia.
En 1808 el Emperador Napoleón Bonaparte de Francia reconoce y apoya oficialmente a la OSMTH y permite al Maestre Fabré-Palaprat la celebración del aniversario del último Maestre Jacques de Molay y los mártires templarios. No conforme con ello decide ceder a la Guardia Imperial para dicho evento, la que concurre con uniforme de gala, inclusive se celebra una misa funeral oficiada por el Abad Clouet, canónigo de Notre Dame, quien asume como primado de la Orden y viste el hábito de la misma. Curiosamente, estos hechos y sus consecuencias jurídicas no han sido objeto de análisis profundo, pero la verdad sea dicha el Fons Honorum de la Casa Imperial de Bonaparte ha sido impecable y suficiente para dar vida a instituciones tan destacadas como la Legión de Honor en 1804, actualmente republicana, y la Orden Imperial de la Corona de Hierro en el año 1805. Para el Emperador Napoleón la OSMTH era una verdadera orden.
Estos hechos transforman a la OSMTH fue una legítima Orden de Caballería entre los años 1808 y 1814 en el imperio francés, aunque sin pertenecer al patrimonio de la Dinastía Bonaparte. No sería la única vez en la historia que una Orden es restablecida con un Fons Honorum diferente al inicial. La propia Orden Imperial de la Corona de Hierro a la que hicimos alusión hace un momento, fue restablecida el 1° de enero de 1816, bajo la forma de Orden Austriaca de la Corona de Hierro, por parte del Emperador Francisco I de Austria.
A continuación, durante el mismo año 1814 el Rey Luis XVIII de Francia asume la protección de la OSMTH entre otras órdenes, como la famosa Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro. A decir verdad, dicho monarca fue investido como caballero templario incluso antes de asumir como rey. Y es así como la Casa de Borbón personificada en este monarca, otorga al Temple la calidad de orden ecuestre entre los años 1814 a 1824, con la sola particularidad de que durante el período de tiempo denominado de los cien días, en 1815, fue una protección proveniente de una dinastía en el exilio.
Al año siguiente, en 1825, tenemos el primer antecedente de la existencia del Temple en Chile, antecedente recopilado del libro “Manual of the Knights of the Order of Temple”, escrito por Fr.+ Henry Lucas, perteneciente al Priorato Jacques de Molay de Liverpool ese mismo año, y publicado en 1830 por la Imprenta de David Marples. Es así como consta que Fr.+ Segismundo de Lucayes era el Legado Magistral para México, Perú y Chile, Fr.+ John-Marie, el Preceptor Mayor de Sudamérica y, durante ese mismo año de 1825, Fr.+ Nicolás y Fr.+ Francisco, eran los Grandes Priores de Chile y Magallanes respectivamente. Muy Probablemente dichos prioratos dejaron de existir en el momento en que el Maestre Fabré-Palaprat deja el maestrazgo debido en gran medida a sus excesos, derivados principalmente de la fundación de una iglesia templaria denominada “Iglesia Juanista de los Cristianos Primitivos”, que fue la causante de las primeras escisiones.
En 1826 el general Sir Richard Church y miembros voluntarios de la Orden, participaron en la guerra por la independencia de Grecia. Como consecuencia de ello y en reconocimiento, el gobierno griego confirió a la Orden carácter diplomático. Sin embargo, no es sino hasta 1853 que la OSMTH vuelve a tener reconocimiento de la mano del Emperador Napoleón III de Francia quien atiende la petición del Regente Narcisse Valleray. Se trata de un reconocimiento genérico que se produce mediante Decreto Imperial de 13 de junio de 1853, procediendo a organizar las órdenes y condecoraciones existentes, anulando todas aquellas que no provinieran de un legítimo Fons Honorum.
Por supuesto no era el caso de la OSMTH, que obtuvo en sus inicios el apoyo de la propia Casa Imperial de Bonaparte y que se renovaba en esta ocasión. El reconocimiento se extendió durante todo el período de reinado del monarca, hasta el 4 de septiembre de 1870, tras lo cual es posible afirmar que se prolongó en el exilio hasta su fallecimiento el día 9 de enero de 1873. A partir de esta fecha, la historia de la OSMTH se traduce en una serie de conflictos internos, de escisiones y subdivisiones que se prolongarán en el tiempo, sin ningún tipo de protección monárquica o espiritual, en un suceder de maestres y pretendientes al maestrazgo que terminan en el momento que asume el actual Maestre Fernando Campello Pinto de Sousa Fontes, en 1960.
En la actualidad existen dentro de los prioratos más serios y revestidos de un verdadero espíritu templario, cristiano, caritativo y hospitalario. Este acuerdo proyecta limpiar u ordenar la Orden del Temple, ya que en su cláusula G.- establece un compromiso tendiente a configurar una lista contra el transfuguismo, para impedir de alguna manera la proliferación de ramas templarias que lo único que hacen es fomentar la separación.
Asimismo, crear un registro de hermanos expulsados o con bajas conflictivas con el fin de que no puedan formar parte de ninguna de las Órdenes firmantes y de esta forma limpiar las filas. No obstante que la Orden ha sufrido sucesivas escisiones, existen ramas de la OSMTH que han realizado importantes esfuerzos en este sentido. El más significativo es el alcanzado por la fracción OSMTH (Suiza), la que figura en Ginebra como asociación legalmente registrada bajo el N° CH-660-1972999-4, reconocida por la ONU como ONG, con status especial de consultor. En este sentido, resulta dable manifestar que el derecho internacional reconoce a las ONG cierto status jurídico, así participan en algunas conferencias diplomáticas, incluso en debates y deliberaciones, mas no tienen el carácter de gubernamentales.
Posteriormente se realizaron iniciativas similares con buenos resultados en el ámbito cultural y solidario, como la ONG Templarios del Mundo, perteneciente a la fracción SMOTH-MIT. Entretanto, en Chile durante la década de 1960, uno de los socios fundadores, pudo constatar que hacia el año 1967, se registró en el Ministerio de Justicia una corporación jurídica de derecho privado sin fines de lucro llamada Orden de los Caballeros Templarios, de la cual no tenemos más noticia que su nombre y creación pero no de su destino, sólo sabemos con certeza que no era parte de la OSMTH y que ya no existe.
Años después, el 29 de diciembre de 1992, nos encontramos con un hecho de especial relevancia: la Orden del Temple fue restaurada canónicamente por el Patriarca Parthenios III, líder del Patriarcado Ortodoxo Griego de Alejandría y de toda África, comúnmente conocido como Iglesia Ortodoxa de Alejandría, con un Fons Honorum tan valedero como el de la Santa Sede. En efecto, el Patriarca de dicha Iglesia es considerado como el sucesor de Marcos el Evangelista, es uno de los cinco patriarcados de la Iglesia primitiva y agrupa a cientos de miles de fieles.
El Patriarcado de Parthenios III duró hasta 1996. Durante esta época, la OSMTH gozó de una protección equivalente a la que posee actualmente la Orden de San Lázaro, de la mano del Patriarca de Antioquía y todo el Oriente, Alejandría y Jerusalén de los Melquitas, y que goza además de personalidad legal internacional (Compañía N° 5387048) del Registro de Compañías para Inglaterra y Gales, como compañía incorporada al amparo del “Company Act 1.985”. En España se registran sus Estatutos con fecha 26 de junio de 1935. Con fecha 10 de mayo de 1940 se publica en el BOE, reconociéndola con carácter oficial y declarándola de utilidad pública. No obstante lo anterior, y al igual que la OSMTH es fuertemente criticada y se le niega su calidad de Orden de Caballería, bajo el mismo argumento que se utiliza en contra del Temple, esto es, que se trata de una organización autoproclamada.
Lo cierto es que el Fons Honorum que otorgan las principales Iglesias Ortodoxas Apostólicas, es de carácter espiritual y, por tanto, no posee la dualidad temporal-espiritual que posee la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, por lo que se tiende a negar el hecho que tenga la misma capacidad y concluyendo que podría tratarse de una especie de premio otorgado por la citada Iglesia Ortodoxa, lo que podría llegar a traducirse como una verdadera orden de mérito. Sin embargo tiene el mismo valor, solo basta recordar que durante la época en que el Vaticano perdió su poder temporal nunca se cuestionó su Fons Honorum.
Entretanto, en Chile no hubo mayores noticias del Temple hasta el mes junio del año 2002, fecha en que el Priorato Internacional de Comunión Templaria perteneciente a la rama de la OSMTHU funda una preceptoría. Al ser una simple escisión de la OSMTH, este hecho aparentemente no tiene relevancia, sin embargo esta agrupación llegará a tener mucha importancia en el futuro. Más adelante, ya en el año 2005 el Priorato Internacional Templario de la Supremus Militaris Ordo Templi Hierosolymitani –parte integrante de la OSMTH- funda una Encomienda en Chile. Esta es la primera noticia cierta del Temple en el país sudamericano desde 1825. Fue designado Comendador de Chile Fr.+ Claudio Orlando Chinchón Rojo y la unidad territorial tuvo su sede en la ciudad de La Serena, siendo casi todos los hermanos que la componían de esa zona. Dicha encomienda tuvo una breve existencia oficial, hasta el año 2008, separándose posteriormente de la OSMTH.
A su turno, en mayo de 2007 la Preceptoría de Chile de la OSMTHU –que por esa fecha ya se había convertido en Priorato-, decide independizarse, situación que no produce ningún efecto práctico, ya que como se anticipó dicha rama no pasaba de ser una desmembración no oficial de la OSMTH. Luego, en mayo de 2010 este Priorato no oficial se reciente, debido a diferencias internas, ya que un puñado de 5 personas, deseaban crear una iglesia templaria nueva, en tanto que la gran mayoría quería permanecer fieles a la tradición Templaria unida a la Iglesia Católica Apostólica y Romana, conjuntamente con manifestar un profundo respeto a las Iglesias Ortodoxas de sucesión apostólica.
Esta última facción mayoritaria en número, liderada por nuestro ex Prior Fr.++ Álvaro Andrés Morales Figueroa, conserva el nombre de Magnus Prioratus Chilenum Templi – Orden de los Caballeros Templarios de Chile, y recibe de parte de S.A.E. Fr.+++ Fernando Pinto Pereira de Sousa Fontes, con fecha 20 de agosto de 2013, día de San Bernardo, la calidad de Representación Oficial de la OSMTH en Chile.
Otro hecho importante que ocurre bajo la administración de Fr.++ Álvaro Morales, fue el hecho de obtener el reconocimiento del Priorato como “Orden del Temple de Chile”, por parte de la Casa Real de Tanna, quien además la acoge bajo su real protección mediante Decreto N° 192/18, de 12 de octubre de año 2011 –festividad de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, Patrona de la Hispanidad-, declarándola de interés público y social. Se trata de aquella Casa ex Reinante que representa la Monarquía que gobernó sobre el territorio correspondiente a la actual República de Vanuatu durante el año 1974.
El Priorato de Chile pasa a ser representación efectiva de la OSMTH durante la administración recien pasada, de nuestro querido hermano Prior Emerito Fr.++ Angel Olivari, quien además tuvo la capacidad de constituir jurídicamente a la Orden bajo el nombre “Asociación Ordo Pauperes Commilitones Christi Templique Solominici”, inscripción N° 152175, de 12 de noviembre de 2013. El artículo primero de la asociación señala textualmente: Constituyese una Asociación de Derecho Privado, sin fin de lucro, que se denominará Asociación Ordo Pauperes Commilitones Christi Templique Solomonici, y tendrá la calidad de orden ecuestre.”
En la actualidad nuestra asociación presenta un status de orden de caballería y se trata de la única asociación en todo Chile que tiene un texto similar, cuyos estatutos fueron aprobados y concedidos por la autoridad respectiva, incluido este artículo primero. En este sentido, podemos citar un trabajo de don Luis Díaz de la Guardia y López que analiza el poder feudal como origen de hidalguía en la Baja Edad Media castellana, escrito en el año 2005.
En dicha investigación afirmaba que tres son las fuentes que se pueden presentar como fuentes legítimas de creación de hidalguía según los tiempos y circunstancias: sociedad, monarquía y poder feudal. La conclusión resulta lógica si pensamos que la fuente de honra no es más que una manifestación de la soberanía. La Constitución Política de la República de Chile establece en su artículo 5° que la soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que esta Constitución establece. Las autoridades establecidas por la Constitución y las autoridades a cuyos cargos se accede mediante un proceso de elecciones, son el Presidente de la República, los senadores, los diputados, los alcaldes y concejales, entre otros. Resulta, en consecuencia, que estamos frente a una asociación cuyos estatutos señalan que tiene la particularidad de constituir una orden de caballería, estatutos aprobados y ratificados por autoridades cuyos cargos fueron ocupados a través de un proceso elecciones o plebiscito, realizado por el pueblo en ejercicio de su soberanía. Si Analizamos por ejemplo, el actual estatus de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, primero debemos señalar que éstas fueron suprimidas por el Gobierno Provisional republicano español, según Decreto de 29 de abril de 1931, aunque se les permitió su reconversión a asociaciones civiles para administrar sus bienes, cosa que no llegó ocurrir, así declarado por el Tribunal Supremo de ese país, mediante sentencia de 28 de noviembre de 2008. A este hecho debemos agregar que la Iglesia no concedió a los sucesores del Rey Alfonso XIII, a su fallecimiento en 1941, la bula respectiva para ejercer el maestrazgo de estas órdenes. Por el contrario, mediante bula Constat Militarium, de 4 de febrero de 1980, confirma la extinción canónica de ellas.
A continuación, los miembros de las analizadas extintas órdenes militares, al constatar estos hechos, proceden a crear cuatro asociaciones con fecha 23 de marzo de 1980, a saber, Asociación Orden de Santiago por Inscripción N° 34736 (de ese país), Asociación Orden de Calatrava por Inscripción N° 34737, Asociación Orden de Alcántara por Inscripción N° 34734 y Asociación Orden de Montesa por Inscripción N° 34735. La pregunta que cabe a continuación es ¿pueden calificarse estas instituciones como órdenes considerando que no cuentan ni con el reconocimiento del Vaticano ni el Tribunal Supremo español? De acuerdo a lo analizado, sí lo son, la razón es que cuentan con el amparo y reconocimiento de la Casa Real Española. Recordemos que en este sentido que el Ius Honorum y Ius Majestatis es inherente a toda casa real, reinante o no reinante, y no necesita por consiguiente, que la Constitución Española le otorgue facultades en este sentido.
Pero no detenemos nuestro paso, ya que entre los días 16 y 17 de mayo de 2015, se realiza el Retiro Investidura del convento general, en la Casa de Retiro San José, ubicada en la localidad de Malloco, Región Metropolitana, perteneciente a la Orden de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías. En dicha ocasión asume como Prior General de la Orden del Temple de Chile Fr.++ Francesco Ramírez.
Entre los días 19 a 24 de junio de 2015, viaja una delegación a Brasil, específicamente a la ciudad de Carangola del Estado de Minas Gerais, compuesta por los hermanos Fr.++ Francesco Ramírez y S.E. Fr.++ Álvaro Morales, aceptando una invitación realizada por el Gran Prior de Brasil S.E. Fr.++ Albino Neves, ocasión en que la Orden del Temple de Chile suscribe el Convenio “Primer Encuentro Templario de América Latina” de Brasil, que busca una mayor unión del Temple mundial, entre otros objetivos. Han suscrito dicho Convenio los Grandes Prioratos de Chile, Brasil, Argentina, Paraguay y Toledo-España.
Entre el 4 al 6 de septiembre de 2015, el Priorato General de Chile participa en el Gran Convento Internacional de la O.S.M.T.H., celebrado en el Scandic Sergel Plaza, Estocolmo, Suecia, representado en esta ocasión por el Gran Prior de Francia Fr.++ Gérard Willery con mandato otorgado especialmente para este efecto nuestro Prior General, aceptando la invitación realizada por el Gran Prior de Suecia Fr.++ Per Ölund. En la oportunidad el Magnus Prioratus Chilenum Templi, suscribe el “Acuerdo de Estocolmo”, que tiene por finalidad organizar a la Orden como asociación internacional, así como afinar aspectos de su funcionamiento en el orbe. En la ocasión, participaron los Grandes Prioratos de Suecia, Francia, Escandinavia, Holanda, Chile, Paraguay, etc.
Hasta en estos precisos momentos, nuestra Sagrada Orden sigue creciendo cada día más en lo espiritual y en lo académico, cultivando las distintas ramificaciones de la Historia y bebiendo de las destinas vertientes del conocimiento místico que la envuelve. Nuestras obras, nuestro estudio e investigación, nuestra devoción por el Cristo victorioso nos impulsa a superarnos y a creer que el mundo puede ser mejor y vale la pena luchar por él. Non Nobis, Domine, Non Nobis, Sed Nomini Tuo Da Gloriam Arca Cederis!!!!!!!

Misión

Difundir y expandir los ideales y principios de la Caballería Cristiana y de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo.
Propender a la unificación de la Orden del Temple a nivel mundial.
Expandirnos y crear unidades Templarias que sirvan y acojan a toda persona que se sienta comprometida con nuestras ideas y principios.
Desarrollar el estudio, la difusión y la práctica del ideario cristiano, humanista y espiritual Templario.
Establecer un puente de conexión con todas las creencias religiosas existentes en Chile, dentro de un trabajo ecuménico que lleve a mantener el mejor desarrollo social.
Ser aporte para la protección y defensa del bienestar cultural, espiritual y material, con apego a la Ley y a la no violencia.
Actuar, en forma dinámica, en la búsqueda del desarrollo y protección de un medio ambiente, que permita la mejor calidad de vida para los seres humanos, la fauna y flora.
Erigir edificios templarios, con la finalidad de integrar y familiarizar a la comunidad y a los fieles cristianos con nuestra Orden.
Los Caballeros Templarios, serán voluntarios y realizarán sus tareas y acciones como Soldados de Cristo.
Todos los objetivos se desarrollarán dentro del marco de respeto a la persona, sin distinción política, de género, de credo o etnia.
Los miembros de la Orden de los Caballeros Templarios de Chile trabajarán por el desarrollo de lazos con todas las entidades Templarias a nivel mundial para fortalecer la hermandad Templaria.
Finalmente, la Orden ejercerá una acción solidaria de obras de misericordia, caridad y solidaridad, para que exista más justicia entre los hombres.

Revista Non Nobis

La Revista Non Nobis, Codigo ISSN N°0719-3394, busca compartir y divulgar investigaciones sobre la Orden de los Caballeros Templarios, el contexto histórico en el que se desenvuelven, desde el Medievo hasta nuestros días, y los aspectos espirituales y enigmáticos que la rodean, bajo una mirada seria, fundamentada y académica. Nuestra revista pretende vincular y aunar diversos puntos de vista sobre los templarios, y los aspectos antes mencionados, emanados desde las distintas disciplinas que se relacionan con las ciencias sociales, tales como la historia, la antropología, la religión, la administración, el derecho, el periodismo, el servicio social, la sociología, teología y la economía.
Además, tendrán cabida en nuestra revista, siempre y cuando no caigan en la especulación barata, algunas disciplinas como la ufología, la parasicología, la metafísica, la numerología, el simbolismo y todas aquellas corrientes a las que la ciencia tradicional les ha cerrado las puertas.
Por lo que nuestro objetivo principal es crear un espacio donde investigadores con experiencia y aficionados, o estudiantes de pregrado o postgrado, puedan publicar sus trabajos, adscritos a la línea editorial y normas de publicación, con la finalidad de crear un diálogo y reflexionar sobre la orden de caballería del temple, desde las diversas líneas de las ciencias sociales y mistéricas, con el fin de: • Intercambiar ideas, teorías, hipótesis e información sobre la orden de los templarios y su contexto, desde distintas áreas del saber universal, bajo una mirada seria, documentada y académica. • Fomentar espacios de investigación basados en el pluralismo y tolerancia entre las diversas disciplinas que componen las ciencias sociales y mistéricas. • Crear espacios donde autores nuevos y/o emergentes, así como expertos, desarrollen y publiquen sus investigaciones.

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Palabras del Prior General de Chile

Fr++ Francesco Ramirez
Queridos hermanos, reflexionamos las palabras que escribió San Bernardo de Claraval a nuestro amadísimo primer Maestre Fr.+++ Hugo, señalándole en su escrito “De la Loa a la Nueva Milicia, a los Soldados del Temple”, que nuestra Hermandad “estaba destinada a pelear sin tregua un doble combate contra la carne y la sangre y contra los espíritus malignos que pueblan los aires”.
Fue así como en el pasado la Orden libró múltiples batallas: la Reconquista de la Península Ibérica, la Batalla de Montgisard, la Batalla de los Cuernos de Hattin, la Batalla de Arsuf, la Caída de Acre, y otras batallas menos conocidas pero no menos importantes.
No obstante, yo me pregunté ¿Sería eso lo que Dios quería para nosotros? ¿Desviamos en algún momento el camino? Todo el mundo conoce en mayor o menor medida La Biblia y ella debe ser el libro de cabecera de todo templario. Aunque se ha afirmado que el texto sagrado ha sido modificado a través del tiempo, y así ha ocurrido, como lo supondrá todo caballero meridianamente instruido, ello no obsta a que el Espíritu sigue estando plenamente presente en ella, pues nada ocurre si no lo permite el Señor. Jesús nos dijo: “Escudriñad las escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mi”. (San Juan, capítulo 5, versículo 38). También afirmó que: “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. (San Juan, capítulo 6, versículo 63).
Ahora bien, y en torno a la pregunta que me hice antes, respecto de si desviamos o no el camino en algún momento, cabe rememorar los diez mandamientos, específicamente el sexto que prescribe: “No Matarás”, en el Éxodo, capítulo 20, versículo 13; esto es, existe una obligación dictaminada directamente por nuestro Señor de respetar la vida. En el Nuevo Testamento Jesucristo reafirma esta idea con mayor severidad en Mateo Capítulo 5, versículos 21 y 22: “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” y en 1 San Juan Capítulo 3 versículo 15, se agrega que: “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna en él”. Con todo, por si queda alguna duda, recordemos el arresto de Jesús en San Mateo, capítulo 26, versículos 51 al 54: “Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja. Jesús le dijo: “Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere. ¿O piensas que no puedo recurrir a mi Padre? Él pondría inmediatamente a mi disposición más de doce legiones de ángeles. Pero entonces, ¿cómo se cumplirán las Escrituras, según las cuales debe suceder así?”.
Siendo así las cosas, cabe preguntarse ¿se equivocaron rotundamente nuestros hermanos en la época medieval y desobedecieron la palabra de nuestro Señor? La verdad es que las acciones en las cruzadas obedecieron a órdenes de hombres y no órdenes de Dios, sin perjuicio de que pudiere haber justificantes para ello. Lo cierto es que nosotros debemos estar contentos en este sentido, pues nuestra realidad actual nos evita ponernos en la encrucijada que tuvieron nuestros antecesores (salvo aquellos templarios que pertenecen a las Fuerzas Armadas y de Orden). Más allá de todas estas consideraciones, aún pesa sobre nosotros la obligación de tomar nuestra espada y librar la batalla espiritual. En este sentido, ¿Cómo debe ser un templario hoy en día, como debe comportarse, qué debe hacer? Nuevamente la Biblia nos da una buena idea de cómo debemos obrar en el capítulo 2 de 2 Timoteo, versículos 3 y siguientes: “Sufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jesús.
Ningún soldado en servicio activo se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado. Y también el que compite como atleta, no gana el premio si no compite de acuerdo a las reglas. El labrador que trabaja debe ser el primero en recibir su parte de los frutos. Considera lo que digo, pues el Señor te dará entendimiento en todo. Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio; por lo cual sufro penalidades, hasta el encarcelamiento como un malhechor; pero la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna. Palabra fiel es ésta: Que si morimos con Él, también viviremos con Él; si perseveramos, también reinaremos con Él; si le negamos, Él también nos negará; si somos infieles, Él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo”. Las palabras descritas en las Sagradas Escrituras cuadran perfectamente con situaciones que me han descrito los hermanos en su vida diaria y que coloquialmente denominamos la “maldición templaria”. ¡Cuántas veces he escuchado decir a mis hermanos que están sufriendo penalidades, problemas con la familia, problemas con el trabajo, problemas de salud, problemas en el amor, problemas económicos!, pero si eres un buen soldado de Cristo, la Biblia dice para nosotros sufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jesús. ¿O acaso existe un buen soldado que esté tranquilo y feliz en su casa? Así, por tanto, ¡fortalezcan su espíritu! sobre todo en estos tiempos en los que abundan los pecados -muchos de ellos ya ni tan siquiera son considerados como tales-, pues tenemos que librar una batalla espiritual y como se nos enseña en 2 Corintios, capítulo 10, versículos 3 y 4: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”.
Ahora bien, ¿cuáles son estas poderosas armas con las que cuenta un verdadero templario -monje y guerrero de Dios- y a quién combatimos? La armadura de Dios está bien descrita en Efesios capítulo 6, versículos 11 al 18: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”. En cuanto al carácter, un templario debe saber cumplir órdenes. Está claro que no somos guerreros solitarios sino que parte de un ejército disciplinado, así se nos enseña en San Lucas, capítulo 7, versículos 1 al 10: “Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. Y el siervo de un centurión, a quién éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra y mi siervo será sano. Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajos mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo”. Así que hermanos peleen esta batalla o “¿No es acaso brega la vida del hombre sobre la tierra?” (Job, capítulo 7, versículo 1), y “velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos” (1 Corintios, capítulo 16, versículo 13), pues vale la pena esta pelea: “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible” (1 Corintios, capítulo 9, versículo 25). De tal forma, que al final de nuestros días, podamos decir como San Pablo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo, capítulo 4, versículos 7 y 8). El Temple avanza! Non Nobis Domine Non Nobis Sed Nomini Tuo Da Gloriam.